El bagazo ya tiene solución. ¿Y las vinazas del tequila?

Este mes se habló de nuevo del bagazo: la fibra de agave que sobra tras cocer y moler la piña ya se convierte en pellets de biomasa, un combustible que puede reducir hasta 37% la huella de carbono de una destilería y bajar el gasto energético a la mitad. Buena noticia para una industria que en 2024 generó más de 756 mil toneladas de este residuo solo en Jalisco.

Pero el bagazo es apenas la mitad del problema. Por cada litro de tequila se generan hasta 12 litros de vinaza, y esa cuenta es mucho más difícil de resolver.

El bagazo ya encontró su ruta

El bagazo es un residuo sólido, fácil de recolectar, secar y compactar. Eso explica por qué ya existen plantas dedicadas a convertirlo en combustible y por qué el modelo se replica en otras agroindustrias (café, caña, trigo). Es, literalmente, el residuo más sencillo de los dos.

Las vinazas son harina de otro costal

La vinaza es líquida, ácida, caliente y cargada de materia orgánica, potasio, nitrógeno y fósforo. Según el Tecnológico de Monterrey, en Jalisco se generan cerca de 2.5 millones de metros cúbicos de vinaza al año, y hasta el 80% se descarga sin tratamiento en ríos, canales o directamente en el suelo.

El resultado, documentado por investigadores: acidificación y salinización del suelo, contaminación de mantos acuíferos y eutrofización de cuerpos de agua. Además, la vinaza está clasificada como Residuo de Manejo Especial (RME) en México, lo que convierte su mal manejo en un riesgo legal, no solo ambiental, para cualquier destilería.

Por qué es el residuo que nadie quiere cargar

A diferencia del bagazo, la vinaza no se puede compactar ni almacenar fácilmente. Requiere transporte especializado, trazabilidad documentada y un tratamiento que la mayoría de los productores, sobre todo pequeños y medianos, no tiene la infraestructura para costear.

Por eso sigue siendo, ocho de cada diez veces, un problema que se resuelve regándolo en el campo y esperando lo mejor.

Un ciclo que ya funciona en Los Altos de Jalisco

La vinaza no tiene que ser un pasivo. Igual que el bagazo, es materia prima para un biodigestor: entra como residuo y sale convertida en biogás, biometano, electricidad y biofertilizante.

En Los Altos de Jalisco ese ciclo ya opera bajo permiso federal, incluido el primer permiso SENER en México para comercializar biometano al mayoreo, con recolección trazable y disposición certificada de principio a fin.

Aquí explicamos cómo funciona el ciclo completo, de la vinaza a la electricidad.

Si tu operación genera vinaza, esta pregunta te aplica

El bagazo ya tiene ruta de solución. La vinaza también la tiene, solo que menos productores la conocen.

Si tu destilería genera vinaza de forma constante, vale la pena revisar qué tan expuesta está tu operación y qué alternativas existen antes de que sea la autoridad quien haga la pregunta.

Conoce cómo Brimex Los Altos maneja vinazas y otros RME

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